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A B C D E F G H I J K L M N Ñ O P Q R S T U V W X Y Z

jueves, 2 de diciembre de 2010

Sus manos en mi cuello.

Sus piernas azotando mi espalda.
Sus labios atrapando el hervor.
Sus ojos atentos.
Su rostro transformado en una grieta.
Amor amor, aquí estoy.
Ven en silencio, recorre nuestros cuerpos como si fuese una fiesta, llora y espanta por completo tu dolor, has lo que quieras, pero esta noche déjame ir a dormir entre tu ira y mi amor.

Desequilibrio fortuito de féminas con los ojos y los labios hinchados de misericordia arrastrada de tiempo pasado. Ironía de la locura, ríe como un payaso en máximo esplendor por tanta idea errónea que nos rodea cuando intentámos atar la cura a nuestras manos que desaparecen sumidas en la pena de tocar la herida abierta ante nuestros ojos. Estamos cansadas, dicen mientras ambas miran ante el espejo del baño sin puerta ni ventana inventado en una noctura víspera a la llegada de un termino detonante, sus voces repercuten en el silencio, al vibrar, este crea punzantes crónicas que viajan directamente al hemisferio derecho del cerebro ambiguo unido a la espina dorsal.
Que dolor, danos tu paz Señor.
La cabeza comienza a ladearse, toman de sus manos y caminan al nido que ofrece un poco de calor en momentos de plena destrucción, acaba de comenzar la agonía de este amor que insinuó sin arrugar la nariz para mentir la más grande y última historia de amor, ilusión enraizada en el corazón inflamado de las damas de candor. Se miran a los ojos como si intentaran aliviar el sonido agrio de el adiós que incesante se escucha a lo lejos arrastrando toda imagen postergada para tiempos venideros. Se acurrucan entre ellas y lloran por el vacío que dejará la ausencia de la otra, graban el momento próximo al comienzo del fin para cuando esto ocurra tener la esperanza de hallar otra sincronía tal para danzar en lo dulce de la vida de a dos. Se besan como si fuera la última vez, mañana será otro día.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Aire en la máxima densidad.

Luego de mutilar el cabello, sin aviso preliminar se despierta con violencia lo innato, el aire cálido entra en la fosa nasal izquierda para ser expulsado con exacerbada furia por la derecha condensado de tanta conmoción, el vientre comienza a zigzaguear al compás rutinario de la música, mientras mira atenta cada movimiento de quienes la observan para luego entrar en la pagoda a manipular piezas de ajedrez. Todos desean sin pavor a la reina, silentes se acercan , alejados se visten de problemas irresolubles mientras desnudos muestran callejones oscuros ávidos en la búsqueda de ser iluminados por furias determinantes de deslumbrante amor. Anhelan el d e l i r i o de la nocturna víctima desposeída de disfraces (dice una nube: puedes responder con cualquier acto deshumano y lo entenderé) la cual se mueve en un círculo antes delimitado a la perfección.
Un-dó.
Juega yá.

lunes, 15 de noviembre de 2010


A estas alturas lo único que me queda es la inalienable sonrisa vertical perpetua de candor.
Las ansias cesaron de sangrar al inquietar la voz diluida por el espeso perfume de nuestros cuerpos, instancia que me subyugó a un estado de histérica sensibilidad, obligando a mi inconsciente a estar quieto por un momento para captar cada movimiento llevado a cabo a mi alrededor. Poco a poco comienza a despertar el lado creativo y emocional antes somnoliento en un delirante suspenso, las cartas comienzas a ser respondidas, el pudor desaparece. La ternura aflora exacerbada al instante en que toco las manos de Eloise.
Vuelvo y ya NO me voy más.

La Otra en la Nada

No siento los brazos, las piernas, el corazón.
Las pestañas se caen oxidadas de tanto ardor. Un grito del lado izquierdo de la cama me araña los oídos sin dejar un segundo de vibrar por 60 consecutivos.
Camino hacia la escalera más extensa que he subido en mi vida y no veo el por qué no llegar al final, si acaso esta tuviese término alguno.
Recuerdo solo parte del combate nocturno entablado entre la que soy y la que fui. Ella aun desea quedarse y albergar entre mis manos, las que a ambas nos pertenecen, cuerpos ajenos al propio, robar y aniquilar miradas inocentes ávidas de un amor sacro y obsceno, a veces pienso que no hay opción  ante la inminente fuerza de La Otra. Avasalladora mujer de una fuerza descomunal oprime mi cerebro hasta reducirlo a hirviente ceniza, pulverizada aun más con esa mirada que quema, arde y desecha, iba cantando victoriosa hasta que decidí dar un paso contrario, quedándome quieta por la sutil perversión que ya no existe porque el alma despavorida se cansa del séquito de miradas perdidas en el instante en el cual aparece Ella de improviso. Ellos pierden y se pierden en el comienzo de un sueño fantástico, donde Ella y Ellos protagonizan la más dulce historia de amor creada en los cimientos de la nada. Ilusos a la perfección.
Río para mis adentros, los nervios me comen las uñas y me dejan desequilibrada hasta el punto de sentir la solución en tirarme al vacío de una buena vez, vacío lleno de miradas suplicantes por un abrazo o una caricia del alma, como el amor a un paciente enfermo, necesidad altruista de sentir conformidad por hacer el bien al otro, el amor y el engaño.
 Tengo la última esperanza de safarme de aquella centrífuga de locura conceptual, alejarme de los miedos mezquinos de la vida.
Respirar.
Perseguir lo irreal.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Do it Again


Frente a frente, luego de un previo juego homosexual, desnudas de todo temeroso pudor toma mi mano y se avalanza sobre mi, dejando mi cuerpo tendido en el suelo, rodea mi cintura y comienza a besar con lentitud cada dirección de mi piel. Comienza por el cuello, muerde mis pezones, sigue por mi vientre en un camino de temperados besos hasta llegar a mi vagina, es justo ahí cuando afanada lame su mano izquierda,  introduciéndola de súbito con fascinante delicadeza expresada en su rostro hasta acariciar el interior de mi estómago, mano que se vale de mis jugos gástricos para permanecer lubricada. Toca mis intestinos, juega como si fuese un montón de plasticina de colores acumulada. Sus ojos no dan tregua a los mios, me sostiene con su mirada mientras escarba en mis entrañas. Luego de estar urgueando largos minutos dentro de mi, saca su mano que brilla por tanta secreción impregnada, muerde sus labios en muestra de su grávida pasión, pasa la mano por su cara, cuando ya está embetunada se dirige con avidez a mi entrepierna y sin vacilar en algun movimiento introduce su cráneo velozmente. Con su lengua enreda mis trompas de falopio, me da cosquillas, mas disfruto como jamás imaginé, pienso que debo contar este milagro ocurrido entre mis piernas e intento ordenar las ideas, sensaciones que me hacen extasiar la razón, con sus pestañas siento como dos mariposas juegan libremente a un compás en cada borde de mi contorno. Su lengua parece un pez que nada con desesperación pero feliz de hallarse al fin en el lugar en el cual siempre soñó. Sus mejillas me rozan el útero como una constante caricia de la cual me valgo para sonreir dentro de tanto fantástico delirio. Sus dientes apenas me tocan cuando Ella rie por mi sonrisa contagiosa.
-Lo hicimos.

lunes, 25 de octubre de 2010

El Conejo que siempre tuve en mi Oreja.

El conejo que siempre tuve detrás de mi cabeza sabía esconderse cuando me miraba en el espejo, entonces cuando de improviso me ponía frente a mi reflejo, el muy pillo se escondía o qué sé yo.
Todo el día me decía : tecler tecler tecler tu tu tut ichiqeuseu ichiqueusu tutututui cuq cuq pucu pucu pucu, ¿derech? Ler Ler Ler, y así, sin parar me hacía compañia con su extraño dialecto conejero.
A veces se le salía un te quiero o me acariciaba la nuca cuando yo decía la palabra pez o paz.
Teu teu teu teu teu teu to cot ah mmm.
El conejo que estaba detrás de mi cabeza olía a ciprés, lo más probable es que durmiera en alguno junto a su extensa familia.
Toda su presencia me abrazaba hasta el día en que me pelé, y el conejo que estuvo siempre en mi cabeza desapareció.
A veces me deja cartas que de seguro son de amor, porque siempre están acompañadas de un ramito de pasto con espigas alrededor.

Mi Pajarito

Mi Pajarito me canta al oído todo lo que ve en el día,  cuando nos acostamos lo susurra en fragancias de dulzura.
Mi Pajarito cuando trato de juntar letras salta sobre mi como si fuera un pequeño minino, con su manito me tapa los ojos y no me deja tranquila, revoltosa fácula en mis brazos.
Mi Pajarito inventa historias y me las cuenta para que no tenga más atención que en ella. Frente a nuestro ojos todo lo tenemos y si abrazadas estamos  absolutamente todo lo podemos, entonces uno más la otra es algo inimaginablemente fantabuloso.
Mi Pajarito sabe lo que necesito y cuando pasamos frente a un flor de golondrina ella la saca para mi, chocolates debajo de sus orejas de duende travieso y dulces colgando de sus pestañas tan largas como los rayos del Sol.
Mi Pajarito tiene en sus manitos hormigas de tres colores las que no me dejan dormir porque me acarician hasta que ellas se duermen y todas juntas hacen remolinos para luego estáticas soñar con azúcares volátiles.
Mi Pajarito tiene deseos de coser sus alas a mi espalda, yo volaría tan lejos como ella. A veces se va  tan alto que no la alcanzo a ver entre tanto algodón de nube,  pero cada vez que emprende el vuelo va dejando un caminito de miguitas de nube.
Mi Pajarito dice que nunca me dejaría sola, sin ella yo no sabría donde dirigirme, sería todo confuso, caótico y oscuro, mi Pajaritolo es todo, tanto como mis ojos y mis manos.
Mi Pajarito es el presente constante perseverante.
Mi Pajarito es por mi.
Mi Pajarito.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Mía Renata



Podría, claro que podría disparar al medio de tus ovarios dardos ardientes para descubrir tus entrañas, gritaría tu nombre mil veces Renataaaa Renataaaaa Renataaaaaa y no me cansaría de hacerte el amor por ningún instante si de esto dependiera tu vida... RENATA te aniquilo para sacarte de mi camino para que no olvides en tu muerte que eres mía y por más que quisieses seguir tu camino NO podrás porque de mi vida depense la tuya y te hago un favor descubriendo tus entrañas para transmutar tus labios vaginales incandescentes. ¿ Acaso no me crees? ¿Estás celosa? He dejado un poco más ancha las orillas de las heridas de tus ojos. He alisado las arrugas. Después de mí, puedes recibir elefantes, toros, carneros, camellos, san bernardos. Puedes embutirte el recto con sapos, murciélagos, lagartos. Puedes usar todos los perros de la ropa del vecino si te apetece, o tocar el violín a través de tu ombligo. Te estoy follando, Renata, para que permanezcas mía. Y si tienes miedo a que te follen en público, lo haré sin problema en privado. Te arrancaré algunos pelos de la vagina y los acomodaré en las orejas de Julia. Te morderé el clítoris y escupiré dos monedas de cincuenta pesos...

martes, 5 de octubre de 2010

Agustina la Antagonista tiene Miedo.


Agustina sigue esperando en el rincón preferido de sus ancestros, mientras pierde el miedo tremendo a la oscuridad que desde pequeña la invitaba a orinar sobre su cama por no bajar las escaleras y enfrentarse a tantas visiones quizá imaginarias, siente que ha crecido lo suficiente como para cerrar los ojos y soportar el vértigo que le ha tocado vivir, nadie le toleró a los 12 años dormir con una lámpara de mesa. Primer salto al vacío. Soñar en la completa obscuridad.
Aún teniendo la opción de tomar la decisión apropiada sigue en el tren que domina sus pasiones, llevándola a construir múltiples lazos emocionales de los cuales nutre sus uñas para destripar al lazo anterior, y así, un inmenso desfile de corazones, uno tras otro llega herido sin saber que después del siguiente se irá pestilente.
Al momento de cerrar sus ojos y dormir se repite constantemente : '' Qué valiente soy, todo lo creado nace de mi cabeza y mi corazón, nada tan malo puede ser'', así, cual mantra recitado con plena devoción, lo repite una y otra vez, tratándo de perdonar cada acto erróneo llevado a cabo por la urgencia de la locura.
Mantrando, perdonando, rasguñando, ella espera.
Agustina desea terminar con la eterna espera, esa obvia instancia en la que no existe antagonista alguno, revolotea por aquí y por allá y la insistencia no para de crujir in crecendo por su cabeza. Su diario de vida está por terminar la última hoja, le da un vistazo sin lograr memorizar cuanto personaje atrapado entre letras y suspiros, se desespera al sentir el vacío del cual se escapa para jamás encontrarse con su imagen en el espejo.
El miedo persiste, ahora arraigado en sus pasos desentonados al no encontrar lo que hace un tiempo atrás extravió.

lunes, 4 de octubre de 2010

Infierno Musical


Cromática Musical.
Colores martillando mis ojos, ahoga mis oídos.
¿Cuánto iluso amor?
Nada de nada, y yo que creía que lo poseía todo. Cuanto más abarcó mi mirada, más vacío en las entrañas.
(...)
Viaje en el óvalo uterino.
Acaricia el rojo despertar, sangre en la palma de mi mano izquierda.
Grito amargo silente de la fosa vocal.
(...)
Un dó.

Ahora si.

Rompe el protocolo, esquema, visión.
Cánsate de lo fragmentado, anhela la unidad.
Estar por siempre en Ella y en El.
No.
Evoca el amor único al fin.
Recorta palabras de revistas solo para Una.
Toma la mano solo de Ella.
Haz el amor solo en su cama.
Que tus labios se posen solo en los suyos.
Si.
Ama de verdad.
Siente por dos, no por tres ni cuatro.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Cuarenta minutos.


Cuarenta minutos tarde mientras Ella esperaba friolenta junto a dos sujetos desconocidos.
Fuimos hasta su casa, no muy lejos de donde habíamos quedado en vernos, se abrigó y me entregó un chocolate, sorpresa o detalle que devoré en un instante.
Caminamos hacia el Sur a paso apresurado, por el frío quizá que bajó sin avisar, mientras me reía de no sé cuanta cosa me contaba.
Más tarde, sentadas en un bar no podía dejar de mirarla atentamente, escuchando con todos mis sentidos despiertos en su máxima expresión para captar cada detalle de movimiento alguno que delatara lo que realmente estaba buscando.
Sobre la mesa Ella desnudó de a poco sus pensamientos, pude ver un dolor simplificado que aun dejaba huellas en su mirada. Aquel lugar donde pocos se atreven a mirar. Dentro de si. Siento que algo más hay. Cerca de sus entrañas. Me intriga.
Le increpo su excesiva solidaridad hacia el ser ebrio que pide humildemente 30 pesitos.
·No, no y no Alicia, así le fomentas el vicio.
Responde que todos tenemos derecho a tomar y asumo que evidentemente tiene razón.
Nos vamos y entre autos estacionados camuflamos el humo verdusco que expelen nuestros pulmones.
Pienso que me gusta y mucho. A pesar de haberla visto mínimas veces me parece guapísima además de ser una mujer con mucho que decir y tanto por caminar.
Mirarla era entrar a un profundo vértigo siendo sus palabras las que me ataban las manos para no caer de bruces al suelo y dejar al descubierto mi secreto afán por Ella.
Nos fuimos a otro bar. Sus acordes desequilibraban mis ideas, lo unico que estaba a mi alcance era sonreir cubierta de nervios. Una cerveza condimentada avivó aun más mi extrañeza por Ella.
Sonrisas cómplices, un poco de coqueteo y de pronto nos besamos. Todo cuanto estaba alrededor se desintegró. Por unos minutos todo se tranformó en unidad. Luces encendidas ahora deterioradas, voces en silencio ingenuo desviando sus miradas a lo que en ese instante se producía. No eramos cuerpo alguno, solo un sentir enardecido con solo el juego de nuestros labios.
La miré, aguardé silenciosa, sin necesitar palabras en ese momento para explicar el por qué de ese beso. Mi corazón latía como martillando mi pecho y seguía sin entender la dirección de mi piel estremecida.
No quería ponerle fin a esa imagen, pero me debía ir.
Caminamos de la mano, besándonos de vez en cuando. Quedamos en que nos veríamos al día siguiente.
No quería irme, pero debía.
Han pasado más de doce horas de aquel encuentro furtivo y ya deseo con aquella sutil urgencia volver a verla.

lunes, 13 de septiembre de 2010


La luna llena ya NO está congelada.
Los gatos cantan al lanzarse del tercer piso.
La señorita ya no sueña con tsunamis ni balazos nocturnos.
Estimo un poco y salto hacia atrás en desequilibrio.
Algo de aquí y un trocito de allá y Voilá!
Viajando a un centro circular.
En un bosque de ciruelos se descubren sábanas blancas jamás antes utilizadas.
La casa de un duende nos invita a tomar té té.
Piedras rugen en el vientre aletargado.
Lenguas afiladas arrinconadas por cansancio.
Mueven sus pies en sincronía

sábado, 11 de septiembre de 2010

Duendecilla Des-Druida.


Un sueño dibujado con mis dedos.
Desenfrenado corazón que de soslayo emergió para refugiarse en mi regazo.
Ojos que poseen la verdad de esta espera, más de lo que la imaginación puede transformar.
Palabras deben mutar si osara entender a cabalidad el sentir de la vibración de sus labios.
Tanto, tanto te esperé.
Tanto, tanto caminé.
Tanto, tanto es.
Sentir, en el no tiempo vivir.
Estado famélico para amar y luego... ¿Luego qué?
Abrir los ojos y verte sonreir.
¿Puedo más algo pedir?
Duendecilla des-druida.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

ELLA


ELLA, LA QUE DE UN SALTO CAMBIA TU CARA ENOJADA A UNA SONRISA INFANTIL PARA NO DEJAR DE HACERTE FELIZ HASTA CRUZAR EL UMBRAL DE TU PUERTA Y NO DEJARSE VER EN DÍAS INCIERTOS.
ELLA, LA QUE TE AMA SIN CONDICIÓN Y LA HACES FELIZ CON SOLO TOMARLA POR LA CINTURA APRETÁNDOLA TAN FUERTE Y CON TANTA DEVOCIÓN QUE NO SE ESCAPE UN ESPACIO ENTRE TU CUERPO Y EL SUYO.
ELLA.. LA DESCONCIDERADA QUE OLVIDA SU TELÉFONO CUANDO MÁS LA NECESITAN Y SE BORRA DEL MAPA PARA AMANECER RADIANTE AL DÍA SIGUIENTE ENTREGÁNDOTE LO MEJOR DE SI, LO QUE ALCANZÓ A ROBAR DE OTROS OJOS OFRENDADO A TUS MANOS O BIEN A LA QUE DE LE DAN ATAQUES DE PÁNICO CON GANAS DE SALIR CORRIENDO A LAS 4 DE LA MADRUGADA.
ELLA, LA QUE DICE QUE ES TUYA, TUYA Y TUYA Y JAMÁS VOLVERÁ A SENTIR O DEJARÁ QUE ALGUIEN LA POSEA MÁS COMO LO HACES TÚ.
ELLA, LA LOCA DE LOS GATOS, LA QUE DARÍA TODO POR CASARSE CON UN GATO O QUE TU TE TRANSFORMES AUNQUE SEA POR UN MINUTO EN UN FELINO.
ELLA, ELLA, ELLA, LA LOCA DE MIERDA EGOCÉNTRICA AL CUADRADO Y EBRIA AL CUBO... ELLA EN REALIDAD TE AMA Y SE CAGA DE MIEDO SI LA DEJAS IR PORQUE AL MOMENTO EN QUE TU NO TE DES LA VUELTA PARA ALCANZARLA EN SUS ESCAPES MARATÓNICOS, ELLA DEJARÍA DE ESTAR LOCA.

lunes, 23 de agosto de 2010

Secretos sexuales de infancia (I)


A Ella le gustaba orinar pausado, el ardor de la úrea le producía un sutil cosquilleo en las paredes vaginales que la entretenían tardes enteras, mientras jugaba con el libro de teléfonos de la ciudad y más aún cuando se paraba y su trasero quedaba enmarcado circularmente con la taza del wc y salía gloriosa de haber encontrado nombres extraños y similitudes con el único número de teléfono que conocía, el suyo.
Salía de compras con su madre y le fascinaba quedarse quieta cuando su madre la tomaba de la mano y ella en vista de que su hija no caminaba la tironeaba, sintiendo la niña esa violencia como un estertor que le recorría la espalda y sus delgados y minúsculos brazos, repitiendo variadas veces la misma acción disfrazándola de niñería. Siendo más grande, se dió cuenta de sus notorias tendencias sadomasoquistas incubadas ya en sus primeros años de vida.
Se acostaba encima de su muñeca Rosalba, siendo su entretención nocturna cuando sus padres salían a comer o bailar, mientras ella se imaginaba que su madre no volvería más porque su padre la estaba violando para luego descuartizarla.
Tuvo una sola amiga, Francesca, con quien siempre jugaban a forcejear teniendo encuentros corporales cercanos rozando el limite del pudor, su amiga era blanca de pelo negro, el cual sería su prototipo de mujer en quien se fijaba cada vez que ponía un pie fuera de su casa.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Plegaria a Santa Daniela de Asis

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Aguántame oh misericordiosa fémina cuando me de la maña y me quede media hora tirada en el suelo del centro de Santiago o comience a hablar con las sagradas 84 palomas mientras les doy el pan que tu compraste con tu infinita gracia.
Tolera por los siglos de los siglos mi exacerbada erótica y pornográfica obscenidad cuando lunática quiera hacer el amor con vuestra divina presencia.
Desangra mis rodillas rotas de toda enfermedad y límpianos de todo mal que nos quiera rodear, pequeño ser amado.
Dibuja con tus manos agrietadas animales en mi espalda y crea con tu bienaventuranza el mundo que cada día te hace sonreír.
Te agradezo cada día el amor que le brindas a los perros, a los gatos y a las pulgas que rodean después tu sacro claro cuerpo.
Bendíceme con agua de chorito.
Amén.

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ya no, te amo.

ya, no te te .
ya no, no amo.
ya te amo, amo.
ya, ya te amo.

f r a g m e n t a d a


Amelia intentaba sentir algo bajo los brazos de quien fuese su amante de años pero es imposible tratar de equilibrar lo quebrado, la fisura de sus labios la quemaban como un fuego, dejandola seca de saliva y su vagina paralizada al recordar imagenes que jamas debio presenciar, entonces como un ataque de feroz locura dejaba librar sus mas crueles intenciones, Ella odiaba hasta que las imagenes paraban y volvia a sentir su multiorgasmicidad, solo cuando rememoraba sus propias sensaciones de infidelidad, de las cuales tenia de todo tipo, de las mas fugaces a las mas vanales, como si fuese un intenso remolino sin fin alguno, en cada esquina podia encontrar a alguien con quien follar por una noche, saltando de cama en cama se sentía como la traidora primordial, sin pensar que después sería algo que se le iría de las manos, entrelazando sentimientos profundos, entonces la caja de sorpresas volvia a temblar para mostrar en ella la magia de la vida en el ojo humano con quienes obtenía orgasmos desmesurados, como si aquel acto fuera la llave para robar de ellos lo más preciado, traicionandose a si misma, fragmentada en cada beso y suspiro.

martes, 17 de agosto de 2010

Cuadrado


Él se agacha para abrir con la llave azul la puerta cuadrada amarilla del suelo. Prende un cigarro y se introduce por el orificio de la puerta a ras de suelo. Sumergido, desaparece. Mientras, pasan cinco hombres sonrientes, una mujer le da de beber a su blanco perro, una anciana es acompañada por su enfermera y el hombre no aparece aun. La mujer que daba agua al perro mira hacia un punto fijo, de un momento a otro se extravió, solo mueve sus dedos como si tuvieran vida propia. Han pasado 20 minutos, he recibido dos mensajes de texto y una llamada y del hombre no hay rastro alguno. Apago el celular y un perro grande negro husmea el agujero. Va a tomar agua a la pileta y viene hacia mi. Le hago cariño, me lengüetea. Escucho Misery s a Butterfly, recuerdo cuando la escuché casi toda la noche en una cama ajena, mientras me fotografiaban desnuda para luego escribir sobre mi. Noche placentera. Me como la última caluga de las 4 que compré en la micro mientras iba a la u a firmar el documento de postergación de estudios. El hombre acaba de salir de la puerta subterránea. Una niña de unos 20 años se sienta cerca mío. Noto que me mira de reojo y me sonrojo solo un poco. Saca su celular. Escucho Violeta Madrugada y la cambio por pajera, suena For Your Babies y me dan ganas de llorar, no tengo donde ir por mi completa estupidez. Pero tengo que aprender a estar sola, saltando de cama en cama solo me ha servido para pensar en mi alter ego apoyándolo sobre falsas paredes. I dont believe in many things but in you I do. El sol está bajando y me gustaría que alguien me abrazara o me diera un dulce, pequeño capricho que me hace feliz. Hace poco Ella me llama y pregunta que haría de mi ser de aquí en adelante, en realidad no quiero ni pensar. Escucho no llores de Golem, no me aguanto las lágrimas (s o l o c o r r e). La niña se para La niña se acercó a mi y me abrazó, tan cálidamente que traspasó la barrera corporal y llegó un poquito más allá. Se llama Devi, es pequeñita (de mi porte) y delgada, tímida ya no soy así que intercambiamos números. Quedamos el Viernes para ver El mundo de Ella. También leyó Mujeres que corren con los lobos.
Cambio y Fuera.

lunes, 19 de julio de 2010

Es que yo... dejame decirte algo, ¿ya?


Gracias por estos meses, sobre todo estos días de caos general.
Gracias por los secretos que encontré con una caña de pescar una noche que pajareabas.
Gracias por cuidar a esta gata de tiña violeta que de violenta lo tiene todo.
Gracias por devolverme poquito a poco mi esquizofrenia enjaulada y tapada en un hoyo de mil trescientos metro de profundidad.
Gracias por soñar a mi lado y soltar globos al cielo de mil colores.
Gracias por prenderme el calefont en la mañana y enredarme en tus sabanas.
Gracias por todo el placer que de tus manos emanas.
Gracias por hacer que crees en mi.
Gracias por enseñarme a soñar otra vez.
Gracias por escuchar mis delirios.
Gracias por esa fuerza con la que me abrazas para acariciarme despacito para yo sentirme encantada de ti al volverme un animalito delicado y sublime.
Gracias por dejarme dibujarte relojes en tu brazito y así regalarte el tiempo que sea necesario para volar.
Yo a ti te quiero, te quiero mucho.

Noventa y Dos


Te podría decir todo lo que veo y serían necesaria luces encendidas para captar cada detalle de lo que vomitaran mis ojos. Tengo tanto para ti que ya no sé que hacer con este amor, este amor enjaulado con raices de las que ya no puedo cargar, años soñando y protegiendo tus manos, días enteros evocando posibles vidas a tu lado, quisiera ser más fuerte y poder avanzar dejando atrás todo lo que nos separa y todos los planes de tu como actriz y yo como artista para viajar con una mochila por todos los lugares que deseemos hacerlos al fin realidad. El amor es pequeño con todo lo que hay aquí para ti, un Sol inmenso solo para ti, para acunar tus noches delirantes y despertar convertidas en un solo ser, el amor es poco para todo lo que hay para ti. Pequeña.. me es difícil tenerte cerca de mi y no poder acercarme, quiero tantas cosas, de alguna forma cada paso que he dado era para alcanzar los tuyos. Amor amor.. hoy aun hay tiempo para volar ambas tomadas de la mano y sacarnos la venda de los ojos.. Amor amor, inmenso Amor... colores para crear en nuestras manos, imágenes para imaginar posibles caminos, palabras para arquitectar un puente entre tu y yo, nosotras. Circulos cada vez más extensos, estoy enamorada te digo y tus ojos brillan incandescentes porque quieres ser tu la única y estás segura de ello porque más amor no encontrarás, Amor amor te digo y no me canso de hacerlo, esto que tengo hace años y años me parecen eternos, mutuos ideales y tu tan lejos y yo... yo tan ciega de no seguirte cuando fue la oportunidad. Un hombre sentado sobre una cama, como lamentándose, con nueve espadas sobre él, es como el dolor y la muerte. Se lamenta porque va a morir , quizás a causa de algo malo que ha ocurridoo tal vez de algo que nunca ocurrió, tal vez él tenga culpa de algo … Esa mujer ciega está al lado del mar para recibir su fuerza y escuchar el sonido de las olas al chocar contra la orilla. Está sentada. Es de noche. Es pobre, alguien la acompaña pero esa persona no le quiere y no le respeta. Ella quiere demostrar que un ciego no es una persona débil, sino fuerte y astuta, que sabe lo que hace. Lo único que necesita es estar en contacto con la naturaleza pura. Ambos serían más fuertes que el Sol.



Tu de blanco incólume, solo tus ojos que puedo ver a escondidos ojos furtivos cuando me escapo de la raiz penetrada en mi cabeza cansada.
Yo de rojo sucio, como menstruación felina en pleno estado de interacción lésbica, paso por donde puedes caminar segun la real gana de tu blanca cesta de vino gris entonces... entonces te rapto por un ratito pequeño y nos vamos a un cubículo/escondite-ultra-secreto y nos besamos a hurtadillas para luego tu limpiar mi roja huella y yo tu blanca sombra.
Bajamos y aquí nada, pero absolutamente nada ha pasado ni pasará porque esto es así y ya lo comprendí.
Pucha que me hace feliz parecernos a la bandera de Jamón Japón.
Cuenta los minutos y yo los segundos que estamos por despertar ((otra vez)) juntas.

lunes, 12 de julio de 2010

Nada.-



Y tu andarás revolviendo camas que no son mías, preguntándote si existo...andarás intentando llenar la nada de mi, con un nada aún mas grande porque no me conoces... y yo... yo andaré echándote de menos aún no conociéndote... y llenare de ti el todo de la nada que me encuentro...
Tu espera se hace menos espera habitando como la turista ilusionada caminando sobre las ciudades de otros cuerpos... añorando la vieja fuente imperfecta donde refrescarte los pies después del camino que te deja exhausta. Y yo andaré siendo fuente en la solitaria plaza esperando sentir la planta de tus pies para ser una fuente con causa.
Andará mi cara rodeada por distintas manos, mis ojos creerán ver la luz tan sólo porque en efímeros momentos, como si se tratara de una ráfaga de memoria inexistente, esas manos me recordaran a ti, que no te conozco.
Y poblare por mera necesidad de ti, otros corazones que no son tuyos deshojando margaritas para saber si eres tu... y te confundiré tan sólo por oír un latido... porque no se que latido emitiría mi corazón al tenerte, y me descorazonare al ver que no eras tu, al haberte sido infiel sin poseerte...
Y tu... tu te convencerás de que no existo y arrugaras las letras de las cartas que eran para mi... y yo reconstruiré las mismas letras en otro papel.... y le pondré otro nombre y otro rostro para engañarme y creer que te he encontrado...
Y cuando me encuentres... y te encuentres.... andaremos tan ajetreadas en descubrirnos, en la búsqueda de algo mejor... que no nos veremos... tu estarás justo en la misma calle que yo y yo andaré entretenida mirando algún espejo que brille sin verte... y doblaras la esquina justo cuando mi cabeza vuelva a girarse hacia el asfalto....
Iremos haciendo camino... recorriendo lugares.
Y tu andarás revolviendo camas hasta llegar a la mía... tan acostumbrada a preguntarte si existo... que llenaras la nada de mi y la nada desaparecerá y sólo quedaremos tu y yo... pero estaremos ya tan acostumbradas a no reconocernos, que negaremos lo evidente, que huiremos despavoridas por el miedo de empezar a sentir algo que luego vuelva a ser irreal... y seguirás buscándome aunque me tengas delante y yo... que estaré delante de tuyo, creyéndote haberte reconocido, me quedare esperando a que tu me reconozcas, a que sepas como yo, que has llegado, que eres tu, que soy yo... que es el latido que esperábamos cuando mas cansadas estábamos de buscarnos.
Me iré... porque estoy acostumbrada a irme... te irás... porque estarás acostumbrada a confundirme, y doblaras la esquina....y me quedare viendo el espejo viendo en el reflejo del cristal como giras la cabeza... y seguiré el camino... y volveré a veces a la misma calle esperando encontrarte de nuevo, esperando que vuelvas a recoger la sonrisa que te pertenece... lo que al fin encontraste... lo que dejaste tan sólo porque la inercia de seguir buscándome...

Adicción.-





Creo que me hice una adicta a ti...adicta a estremecerme si me tocas... a resbalar en tu sudor, a saborearte como si no lo hubiera hecho nunca, a desearte como si alguien me lo hubiese prohibido...y me vuelvo avariciosa... y quiero aun más hasta saciarme y vuelve a ti mi cuerpo como el boomerang... y tu boca también es avariciosa y antes de que pueda tocarte ya te has estremecido porque eres adicto a que yo sea adicta... adicto a la gata en celo solo de este gato... y me arañas el corazón, y me muerdes el alma que se me ha salido del cuerpo y esta en tu boca...átame con la soga de tus brazos... déjame sentir como pierdes el aliento, a penas puedo verte... ya no puedo abrir los ojos... dime... dime quien te ha enseñado a complacerme... dime quien te ha dicho como darme tanto placer...y tu sueltas en mi oído un gemido que resbala hasta mi cuello...te detienes en el paso lento y agotado para sentirme, para que yo sienta tu fuerza... y tu mi debilidad.... y así como por sorpresa sin darnos cuenta volvemos ha estar presos de este deseo que nos atrapa... y ahora eres tu el avaricioso...y yo la que te araña... ahora eres tu el adicto a mi adiccion... ahora somos el resultado de este imperecedero deseo... y ess entonces cuando me deseas como si fuese la amante de otro...

miércoles, 23 de junio de 2010

Bulimica.



Karina: Hemos cambiado demasiado
Ex: Sobre todo tú, antes eras más señorita para vestirte.
Karina: ¿ Es algún tipo de objeción?
Ex: Al contrario, me parece perfecto. Tu cuerpo es demasiado bello para taparlo tanto como antes.
Karina: Ahora me quiero un poco más.
Ex: ¿Todavía con tus problemas de imagen?
Karina: No es eso.
Ex: ¿Entonces qué? No me digas que sigues con la lesera de comer poco.
Karina: Ja ja ja eso no es una lesera, eso es MAÑA y lo tengo más que asumido.
Ex: No oculto que estas guapísima pero no te haría mal un par de cazuelas.
Karina: Me acuerdo cuando me obligabas a comer y si no lo hacía no me hablabas hasta que yo lograba convencerte.
Ex: Esos eran sobornos sexuales.
Karina: Igual siempre sirvieron... es todo tan extraño, pero siento que hoy fue el momento adecuado para todo.
Ex: Siento como si no hubieran pasado estos tres años.
Karina: Como que siento contigo ese lazo de pololas que se crea cuando estan cierto tiempo con alguien, esa weá de regalonear y dejarse mimar.
Ex: Yo hasta sentí cosquillas cuando olí tu perfume.
Karina: Había estado harto rato pensando si saludarte o no.
Ex: Gracias por perdonarme.
Karina: No digas eso. Ya ha pasado mucho tiempo y no es tema para mi.
Ex: De todas formas tenía que decirlo.
Karina: Juro que te temo.
Ex: (. . .)
Karina: Este ciclo tenía que cerrarse con este capítulo. ¿Cómo le voy a explicar a mi novia lo que pasó? Estoy segura que mi teléfono apagado no pasó desapercibido.
Ex: Lo más probable es que tengas infinitas llamadas pérdidas, tíralo al Mapocho y dile que te lo robaron.
Karina: ¿Tú estás pololeando?
Ex: No.
Karina: Que seca tu respuesta. Entonces es un si.
Ex: Puede ser.
Karina: En fin. Da igual. Estamos las dos en esto, que por cierto, fue exquisito.
Ex: Lo sigue siendo y lo será hasta que lo saques de tu cabeza.
Karina: ¿ Y si lo repetimos otro día?
Ex: ¿Sabes lo que pasaría? Una de las dos se haría vulnerable a la otra, por lo tanto sufriría y no estoy para eso.
Karina: Sugiero con la máxima inocencia que empecemos de nuevo. Yo dejo a mi novia y tu deja a quienes estén contigo.
Ex: Ja ja ja ¿Por qué el plural?
Karina: Te conozco.
Ex: Te estás apresurando.
Karina: Es estúpido lo que voy a decir, aunque da igual. De alguna manera, el sentirme abandonada después de tan gran amor me transformó en una masoquista.
Ex: ¿Me estás recriminando algo?
Karina: En absoluto. Es como una adicción. Busco a gente que me haga daño. Droga. Y buscar a la primera droga que consumí me haría sentir que aún estoy viva.
Ex: Es absurdo Karina. ¿Estás tomando tus pastillas?
Karina: Yaaaa
Ex: Super nada que ver tu plan-idea, lo que sea.
Karina: Volvamos.
Ex: No Karina. Puta la weá. Sabía que podía pasar esta weá.
Karina: Entonces no hablemos más y hagamos tuto un rato.
Ex: Ya, mejor. Tenemos que reponernos aunque sea un poquito.
Karina:Ja ja ja.
Ex: Buena Madrugada.
Karina: Beso.

Frio


Karina: Me acordé cuando te conocí.
Ex: Estabas tan mal ese día.
Karina: Si... había peleado con Jorge.
Ex: Llorabas y fumabas como puta.
Karina: Nunca me dijiste por qué te acercaste a mi.
Ex: Eras demasiado frágil para estar llorando tan descontroladamente, temblabas y me di cuenta que un abrazo quizá podía calmarte.
Karina: Me aferré a ti desde ese día. Contigo cerré muchas heridas y abrí otras tantas.
Ex: Son procesos. Nada más.
Karina: Éramos unas desequilibradas mentales.
Ex: Cuando peleábamos me acordaba como estabas cuando te conocí. Siempre tuve miedo de provocar lo mismo.
Karina: Lo hiciste.
Ex: Si sé.
Karina: Volví a fumar desde que desapareciste.
Ex: No quiero escuchar tus resentimientos.
Karina: No importa. Ya pasó. Ahora soy una adicta a la nicotina.
Ex: Ya no te cuidas las manos.
Karina: Es que trabajo con muchos químicos.
Ex: ¿Trementina?
Karina: ¿Cómo sabes?
Ex: Tu bolso está pasado a ese olor.
Karina: Es inevitable.
Ex: Me encanto tu arito en el labio.
Karina: Me lo puse yo.
Ex: Aggresor.
Karina: Voluntariamente.
Ex: ¿Te sientes libre?
Karina: Para nada. Siempre estoy preocupada de todo. Todo es prioridad en mi vida, aunque siempre pierdo el control.
Ex: Me dan ganas de protegerte.
Karina: ¿Para qué? ¿Para irte otra vez?
Ex: No seas pesimista Karina.
Karina: Precavida.
Ex: Miedosa de mierda. Nunca vas a cambiar.
Karina: ¿Cómo cresta quieres que no te tenga miedo?
Ex: Han pasado tres años.
Karina: Para mi hoy el tiempo se detuvo y retrocedí.
Ex: Otra vez nos pusimos densas.
Karina: Adivina con que canción me acuerdo de ti.
Ex: ¿Cuál?
Karina: Una de la película Vier Minuten, el solo de la mina pianista, el del final.
Ex: ¿Te acuerdas cuando hicimos el video de la canción?
Karina: Todavía lo tengo.
Ex: Hicimos de mis muñecos una orgía completa.
Karina: Unos misóginos brutales.
Ex: Esa vez me enseñaste a editar videos.
Karina: Eso si me salió llevada a sus ideas la estudiante.
Ex: ¿Te acuerdas cuando nos grabamos bailando tango?
Karina: Yo me vestí de hombre.
Ex: Exquisito.
Karina: Y tu toda una fémina en su máximo esplendor.
Ex: Podríamos hacer algo así de nuevo.
Karina: ¿Se te ocurre algo?
Ex: Un dialogo con una buena canción de fondo.
Karina: Cocteau Twins me gustaría.
Ex: ¿Pandora?
Karina: Si es esa canción, debería ser más que un dialogo.
Ex: Actuemos.
Karina: ¿Lugar?
Ex: Una tarde de invierno dos mujeres se reencuentran en la cabina de un tren.
Karina: Prefiero el aire libre.
Ex: Entonces en la salida del Museo Bellas Artes.
Karina: Chocan porque caminaban mirando sus pies.
Ex: Al disculparse se miran a los ojos y sienten un fuego que difícilmente podrían ignorar.
Karina: Al mismo tiempo miran sus labios y sienten el deseo mutuo que vuelve después de años dormido.
Ex: Toman un café.
Karina: Mejor un trago, así es más fácil el desenlace.
Ex: Es como muy lo que nos pasó hoy.
Karina: Otro contexto.
Ex: Me dio frío.
Karina: A mi también.

Tápame.



Ex: Todavía tengo la primera foto que te tomé
Karina: ¿Dónde estabamos?
Ex: En la casa de tu hermano creo.
Karina: Fue linda esa tarde.
Ex: Yo tenía 17 y estaba más loca que una cabra.
Karina: Yo tenía 20, estaba pololeando con Jorge. Apareciste y se me fue todo a la mierda.
Ex: Deja de recriminar lo que pasó.
Karina: ¿He dicho que estoy arrepentida? Jamás. Fueron los cinco meses más lindos que he vivido. Hasta que a la señorita presente se le ocurrió esfumarse.
Ex: No le pongas color.
Karina: Nos pusimos densas de nuevo. Hablemos de otra cosa. ¿Te acuerdas cuando nos rayabamos con las canciones?
Ex: Ja ja ja ¡Si! Nos daba como por una semana follar escuchándo la misma lesera.
Karina: Cuando las escuchaba después volvía a sentir mi entrepierna húmeda.
Ex: La mía siempre lo está.
Karina: Ja ja ja, no sé por qué te creo. ¿Sigues igual de ninfómana?
Ex: Se me ha pasado un poco. Es que he enfocado mis energías en otros horizontes.
Karina: Ya, ya, ya. No quiero saber más.
Ex: Tampoco te iba a contar.
Karina: ¿Te has enamorado otra vez?
Ex: Todos los días lo hago Karina.
Karina: Siento una levedad tremenda en tus palabras.
Ex: ¿Cual era tu canción favorita para hacer el amor?
Karina: Come to Me.
Ex: Linda. La mía también era esa.
Karina: Sigues con la misma habilidad de cambiar el tema olímpicamente.
Ex: Y tu tan perseguida como siempre.
Karina: Paremos por favor.
Ex: Tu empezaste.
Karina: Duerme.
Ex: Tápame.

domingo, 20 de junio de 2010


Su sueño de liberarse se desintegraba D I A tras D I A
Esta trampa solo es visible de N O C H E
( d e b e s c a p a r y lo harás diciendo la verdad)
¿Quién está ahí? Si das un paso más juro que disparo.
No serías capaz de matar algo que te sirve.
Y por lo demás la cobardía volvió a ser tu cliente frecuente. PUTA.
¿Quién te crees que eres para llamarme así?
Cómo te lo cuento… o mejor dicho ¿Cómo te lo revelamos?
Es complejo.
Delicado diría yo.
Apostaría por encrucijada del ser.
Delirios de una fémina lanzada al vacío.
Susurros elocuentes.
Instinto de una Loba.
¿De cuándo que las moscas hablan?
No sólo eso Señorita, vemos, analizamos y damos nuestro consenso.
¿A quién?
Eso es un secreto.
Lo que si te podemos decir es que hemos visto T O D O lo que haces en ese esperpento de cama.
Un salvavidas que flota en el mar.
Tormenta Putita.

El terrile Gato Choro


oye ahueoná pareses enferma sacando me fotos desquiciadamente cada dia que paso por tu techo.
¿estas enamorada de mi acaso?
no te culpo, se que soy irrebercible, ahh.. eso irrecistisble. tienes linda cola, quiero pasar a tu piesa. grasias, es calentita. yo lo soy mas. podria ser un buen huatero de que te ries? pobre de ti que agas flach ni flich ni floch mira que no te lo permito
que qieres saver de mi tengo tanto que ablar, como pocos en es ta cuadra
bengo de una familia de dos cuadras al noreste de quemchi, eramos tantos y tan tontos algunos que disidi irme con la primera gata que paso y a mi mala suerte no sabía ni leer la muy lesa asi que emigre a la calle donde conosi a la Julieta, una gata dueña de una mujer que travajava en la botilleria de enfrente entonces nos ivamos de tomatera todo el dia asta que me dio un ataqe al higado y casi beo la lus del tatita dios que me llebava pero por suerte yegó a mi bida la Amelia una gatona de aquellas que ponen todo en su lugar ella me curo con aguita de perra pero empese a ladrar asi que de nuevo me escape a la calle y conoci al willson que me hiso medio maricon pero justo cuando le iva a dar el si y pasarle el poty aparecio entre losotros la Benita una gata media loca pero linda la tonta ella me llevo a pacear a caleta de lugares choros asta que una noche de lluvia la atropeyo un camion vasurero y asta hay quedo la Benita y yo llorando durante tres dias parese conosi a la Cayetana dueña de una fiambreria boloñesa y hay nos pusimos guatones entonces me fui porque sali a aser ejersisio y me perdi y yege a la calle.
¿ quiere cuidarme?

Viejito


Eulalie: Yo me he portado bien. Quiero cuadrados de 15x15 de todos los colores del mundo para la navidad.
Viejito: Terrible barsa la lolita.
Eulalie: Oye roteque no es de barsa. Me merezco el cielo.
Viejito: Entonces yo soy el Ar yu goukin
Eulalie: Michael Jackson querrá decir Don Viejito.
Viejito: Ahah oye hueoncita yo te he visto por las callejas de mi Santiago y andai puro leseando.
Eulalie: ¿Está seguro que era yo? Hay tanta niñita parecida.
Viejito: ¿Me estai tratando de ahueonao?
Eulalie: Nooo, pero como se le ocurre mi Viejito. No se me enoje.
Viejito: Yo no he visto naita que hagai cosas guenas. El andar hueviando no es de lo más digno.
Eulalie: Pero mire, yo lo único que he hecho es portarme bien.
Viejito: Puta pero si te estoy diciendo que te he visto un ratito con este, después con esta otra y ja ja con los borrachines y muy del brazo con los perros y de la mano con un volao culiao
Eulalie: Más respeto con el volao que a ese yo lo amo.
Viejito: ¿Y a mi qué?
Eulalie: Volvamos al punto inicial. Sabía usted que tengo cinco gemelas que son súper sueltas.
Viejito: A vos te da con verme la cara de gil, seré viejo pero no hueón po.
Eulalie: Pero si lo que le digo es cierto.
Viejito: Ya, ya entonces vos que querías pa la navidá
Eulalie: Su memoria vale callampa viejito. Le dije que quería cuadrados de 15x15 de todos los colores existentes.
Viejito: ¿Y eso de donde chucha lo saco?
Eulalie: Usted tiene enanitos que le van a ayudar.
Viejito: Esos hueones si no se están follando a la blanca nieves se andan inyectando la hueá que pillen.
Eulalie: Ese no es mi problema.
Viejito: En todo caso… ya po, si seguís así de buena y ese buena no lo apliquís en el pa culiar ni pa tomar, te va a llegar el pedido.
Eulalie: Pucha que es buena onda usted Viejito.
Viejito: Dime Chino.
Eulalie: Bueno Don Chino, espero que me tenga contenta para fin de año.
Viejito: Si no te llega el paquete es porque te portaste mal y la patá en la raja no te la quita ni el mismito Papa.
Eulalie: Pucha que es choro Don Chino.
Viejito: Ya, ya... anda a huear a otro lado será mejor, antes que me dé por agarrarte el poto.
Eulalie: Tenía que ponerse decrépito el viejo culiao. No le vaya a agarrar yo el pico primero no más.

Des Dibuja


¿Cómo te hago entender que todos los colores están unidos pero separados por su propia orbita?
Dibújalo.
Es que ya lo hicieron.
Desdibuja con tu índice mi cara, léela, mientras yo te cuento la historia de la mujer calavera que pasó infinitos siglos bajo el hielo de Groenlandia hasta que un joven pescador sin querer la confundió con un gran pez.
No, quiero que me cuentes la de la muñeca sin personalidad hasta que encontró un lápiz y creó su propia faz.
¿Pero desdibujarás mi cara?
Toda tú.
Lindo.
Sabe que no.
Saaaaaaaaaabe que sí.

a t m o s f e r a l u n a r


Parece que tus sueños son iguales a los míos.
¿Quieres que tome tu manito?
Pienso que si la tomo todo podría hacerse realidad.
Yo pienso que flotaríamos mientras se transforman.
¿Y si nuestros idiomas cambian?
Con solo mirarnos bastaría para responder.
Bonita.
Bonito.
Me harás feliz.
Y tú a mí.
¿Te parece si primero coloreamos nuestros ojos?
Yo te pintaría alas de pez volador.
Yo te inflaría como un globo.
¿Para qué?
Para que me eleves y yo te sumerja. Sería buen complemento.
Entonces haría falta un nudo, que ate pero no apriete.
¿Libertad?
Aire.

a t m o s f e r a l u n a r

El Loco


Zoé: Dime la verdad
Le Mat: Como tú pidas.
Zoé: ¿Qué hiciste anoche?
Le Mat: Sólo lo que gritabas que hiciera.
Zoé: ¿Qué sería aquello?
Le Mat: Sólo falsas ideas sin importancia
Zoé: ¿Por qué entonces estoy atada de pies y manos?
Le Mat: No lo estás, es solo tu imaginación.
Zoé: Vaya que duele la imaginación.
Le Mat: Ar ti fi cio.
Zoé: Crees que soplando me pueda desatar.
Le Mat: Busca en tus ojos.
Zoé: ¿Adivinanza?
Le Mat: No, certeza
Zoé: ¿Entonces?
Le Mat: Deja de preguntar y cierra los ojos.
Zoé: ¿Después?
Le Mat: Recuerda.
Zoé: No veo nada.
Le Mat: (. . .)
Zoé: Espera... veo una cara. Me sonríe. Pero llora cuando me toca.
Le Mat: ¿Qué más?
Zoé: Agua y frío.
Le Mat: ¿Partículas de Dios?
Zoé: ¿Soy parte de Él?
Le Mat: Quizá.
Zoé: Estoy congelada, tiemblo. Siento un susurro transformado en eco cada vez más alienante.
Le Mat: Sigue avanzando.
Zoé: Me golpean contra el pasto. La cara es cuerpo y está sobre mí. Me abraza y cubre mi cuerpo. No logro sentir el roce.
Le Mat: ¿Quieres volver?
Zoé: ¿Volver? ¿Dónde?
Le Mat: ¿Es que acaso no quieres comprender?
Zoé: Siento sus dedos en mis brazos.
Le Mat: No hay nada que hacer entonces.
Zoé: Pero no te quiero dejar. Me pareces misterioso. Me atraes.
Le Mat: ¿Cuánto más hay por responder?
Zoé: Se quitó la ropa para ponerla sobre mí. Se apodera de mi cuerpo. Me lleva en sus brazos. No sé hacia dónde voy.
Le Mat: Estoy seguro que volverás.
Zoé: ¿Y podremos hacer el amor?
Le Mat: Cuantas veces quieras.
Zoé: Y si quien me lleva no me deja volver.
Le Mat: Tírate al río y nos veremos nuevamente.
Zoé: AAAAAAAAAAAAAHHHHH! Estoy congelada. Siento mis pies como cubos de hielo.
Le Mat: Créeme, lo son.
Zoé: Me lleva a una casa, la reconozco. Hay fuego. Siento cosquillas en mi cuerpo.
Le Mat: Lógica. 2 + 1
Zoé: 3 grados Celsius en mis manos.
Le Mat: Eso se llama vida a punto de morir.
Zoé: Aún no.
Le Mat: Fuego.
Zoé: Hasta pronto.
Le Mat: Menos de lo que piensas.



Matilda: ¿Vamos?
Simona: ( s i l e n c i o )
Matilda: No tenemos ningún destino si estamos separadas, entiende de una buena vez que esto jamás se repetirá, date cuenta de lo que sentimos cuando nos vemos, es como si retomáramos algo que quedó inconcluso en otra vida.
Simona: Estoy confundida Matilda, se que podemos llegar a tocar la felicidad pero hay tanta mierda en mi cabeza que difícilmente podré darte un lugar equilibrado entre mis brazos y lo que menos deseo es hacerte más daño.
Matilda: Simona, soy capaz de entenderte y recibir cada golpe porque sé que hay cosas que se escapan de tus manos.
Simona: Es que no logras entender nada.
Matilda: No hay absolutamente nada que entender, solo siente y sigue tu instinto.
Simona: ¿Y si las dos terminamos destruidas?
Matilda: Qué más da pensar en el mañana... hoy somos felices, creo...
Simona: Matilda… debo confesar tantas cosas que me pasaría toda la noche en este muelle contando todo lo que he tejido y tu no viste.
Matilda: Tenemos tiempo y con esta Luna todo se hará más ameno.
Simona: Bueno... empecemos... ese día que estuvimos juntas jamás había sentido tanto amor, sentí que ya te amaba, no sé cuando fue que te vi por primera vez después de estar a tu lado toda la noche y no sé... cuando nos apartamos del resto lo único que deseaba era besarte pero ya viste, todo se desencadenó más rápido de lo que imaginé y los días que vinieron veía como todo fluía entre nosotras, fue esa perfección la que hizo esconderme, me sentía pasmada por la facilidad con que hacíamos el amor y cuando me di cuenta que no era por efectos de la marihuana, uf... saber que habíamos estado pisándonos los tobillos me hizo sentir un vértigo, quería correr pero ahí estabas tú, con esa paciencia infinita que me tranquilizó y aquí te tengo, al fin las dos en paz y tanto camino por delante, creo que todo debía madurar para alcanzar este sueño. No sé Matilda, lo pienso y me parece un sueño. Estas ganas de tenerte de vuelta en mi cama casi me vuelven loca, el amor... este gran narcótico que al sentir tu cuerpo sobre el mío, nada se le comparaba. Lo único que te pido, es que me lleves a las profundidades del mar, allá donde nadie me vea y me quiera llevar, un lugar donde solo las dos disfrutemos de esta paz. Matilda siento que te amo y me aterra ser vulnerable a ti.
Matilda: Ya estamos fuera del mundo Simona, no hay nada que te pueda tocar. Y te digo que nos hemos fundido y hacerte daño sería destruirme. Aún así te siento como un pez volador. Cuando te tengo en mis brazos siento que eres mía, pero cuando te vas, tus pies son más rápidos que los míos y me aterro porque sé que vas a lugares desconocidos, lejos de mi.
Simona: Siempre te llevo, hablo de ti como si ya fueras mi mujer y hubieras estado por siempre a mi lado. Promete que nos cuidarás, yo por mi parte, te protegeré de mi y cada día será más bello que el anterior.
Matilda: Me encanta verte sonreír, pequeñita, confío en ti, estoy segura que todo irá ascendiendo. Amor, amor, juntas nada nos dañara. Daría todo por defender esta libertad de amar que nos damos.
Simona: Me haces feliz.
Matilda: Tu también.
Simona: ¿Crees que es hora?
Matilda: Bajo el mar nos espera lo que necesitamos.
Simona: Entonces...
Matilda: Uno. Toma mi mano.
Simona: Dos.
Matilda: Tres. ¡Salta!

Leo


Lu: Leo ¿Y si estamos juntas y todo se muere para siempre? Al menos quiero que tu recuerdo esté limpio.
Leo: Toma este paño y ponlo en tu cuello.
Lu: ¿Así está bien?
Leo: Si.
Lu:Tengo mucho miedo. Sólo se que siento un vacío enorme desde que nos separamos.
Leo: Yo sé que volveremos a estar juntas.
Lu: Siempre lo sabes todo.
Leo: ¿Y nuestros sueños?
Lu: Todo fue demasiado hermoso, hasta que acabó. Creo que será mejor así.
Leo: Yo todavía creo en este amor.
Lu: Leo por favor, cuando estás con alguien siempre sueñas con vivir juntas, un hijo y un gato.
Leo: Digas lo que digas estoy convencida que debemos estar juntas para siempre. Nuestro amor... este amor es único.
Lu: Leito abrázame.

Lu


Lu: A veces siento que ya no te amo.
Leo: No es lo que me dicen tus ojos
Lu:¡Ya basta de poner palabras en mi boca!
Leo: ¿Sabes Lu? Tengo una idea. Sácate la ropa
Lu: Puta Leo, no quiero follar contigo, perdona pero esto se acabó.
Leo: ¿Puedes hacer lo que te piden alguna vez en tu vida? Nunca haré nada que tu no quieras
Lu: ¿La ropa interior también?
Leo: Que obediente. Si, también
Lu: ¿Y ahora qué? ¿Me acuesto y abro las piernas? No Leo, esto no tiene pies ni cabeza.
Leo: Ja, ja ja. Esa cara de amurrada la adoro.
Lu: Oye si no tienes en que ocupar el tiempo problema tuyo, tengo que irme así que pásame mi ropa.
Leo: Sólo te pido cinco minutos. Ponte este collar y siéntate ahí.
Lu: Parezco castigada.
Leo: Me gustan tus piernas.
Lu: Siempre dices lo mismo.
Leo: ¿Sabes lo que quiere decir tu inconsciente cuando cruzas las piernas y manos así?
Lu: No hueón y tampoco me interesa.
Leo: Ja ja ja. Ahora deja tomar una foto.
Lu: Hace tiempo no me sacabas una.
Leo: Hace tiempo no hacemos tantas cosas
Lu: Como ver una película.
Leo: Como dormir abrazadas.
Lu:¿Te acuerdas cuando llegabas temprano a mi casa y regaloneábamos todo el día?
Leo: ¿Te refieres cuando hacíamos el amor horas y horas hasta que nuestro cuerpo no aguantaba?
Lu: Si... extraño esa compañía.
Leo: Creo que tenemos que intentarlo. Aunque sea la última vez.

Karina Otra Vez


Karina estaba de pie junto a la mesa del bar, hace tres años no la veía, esto no significaba que no la recordase, al contrario, siempre me arrepentí de dejarla, buen sexo y sicótica compañía es difícil de encontrar, la sorpresa fue mayor al verla con su cabello largo y tan delgada como siempre, su delicada espalda que jamás terminó de emitir gemidos estaba ahí, esperando tortuosamente sentir algún orgasmo que le permitiera retorcer y arquear ese trozo de cuerpo cubierto por su cabello enmarañado.
Un cruce de palabras y una sonrisa cómplice bastaron para irnos de la mano y entrar luego abrazadas y ansiosas a un motel en Cumming, como si estos años hubieran sido una vana ilusión, retomando lo que quedó colgando de un hilo. Ella seguía con su elocuencia verbal, a sus 23 años no había cambiado mucho esa estructura de mujer correcta que disfrazaba tras esos lentes ochenteros a la libidinosa que a ratos al verse desnuda saltaba como si hubiera estado enjaulada con escasez de agua y luz, mientras yo había aprendido como sostener en el aire a esas mujeres que se esconden tras su propio placer.
Lo espontáneo del asunto me excitó mucho más que ver esa espalda desnuda nuevamente entre mis brazos, la que jugaba a escaparse riendo de lo que vomitara mi locura, su sonrisa de miel endulzó mis labios cuando me tiró a la cama con esa fuerza animal que para ser sincera, tanto extrañaba. Su pelo mucho más largo de lo que recordaba, cubrió mis hombros como una cuerda movediza cada vez más extensa, que se movía con el vaivén de sus caderas entre mis piernas. Tan rápido fue el ascenso del placer que apenas logré bajar mis bragas hasta mis tobillos, al igual que ella a medio desvestir por la urgencia de este sentir nos vimos envueltas en una armonía de cuerpos fundidos. Su pie izquierdo fue a dar entre mis bragas, pequeño trozo de tela que nos unió y con más fuerza aún el movimiento se hacía más penetrante.
Su olor, el mismo perfume que me hizo reconocerla a mi lado después de tanto tiempo separadas, ahora hervía en la habitación, como un incienso que se introducía en mi nariz hasta quedar completamente impregnada de Ella.
El placer constante era como un fuego, una locura de estos encuentros fugaces que desembocan en camas ajenas como pocas veces suelen ser acertados.
Sus besos consumían con frenesí mi cuello, ya al borde del éxtasis, mi mejor droga, como siempre le decía, sus labios eran un órgano sexual más que invadía mis mejillas.
Sus manos sujetaban mi cintura, como si de ello dependiese su vida, con desesperación su piel se ceñía a mi cuerpo, deliberando una lucha constante entre sus movimientos y los míos casi sincronizados, mientras yo la tenía sostenida con mis piernas entrelazadas en las suyas y mis manos rasguñaban su espalda con desmesurada soberbia.Ya al borde del orgasmo comenzamos a gemir, como si no hubiera nadie más en ese lugar, y juntas sentimos el placer máximo, como fuera de esta dimensión, cual síncope momentáneo que elevó nuestros sentidos a niveles inconcebibles. Quizá el alcohol fue el culpable de estas punzadas desorbitadas, pero recordando nuestros encuentros anteriores, esto era usual cuando hacíamos el amor en lugares públicos. Extenuadas por estas horas de intensidad sexual, nos vimos desnudas y abrazadas en una cama que nos delataba por sus crujidos de madera húmeda, un hombre gemía en la pieza de al lado como un animal, las cortinas cerradas escondían los primeros rayos de Sol y nuestros corazones latían como dos tambores. Dormidas tras la sucesión de espasmos soñé nuevamente que corría en una pradera hasta el borde de un acantilado donde comenzaba a volar hacia el Sol, cuando estuve a punto de tocarlo y quemar mis brazos desperté exaltada descubriendo que ella me espiaba con una cara cubierta de paz. Nos besamos transformando nuevamente nuestras bocas en órganos sexuales, cerré mis ojos hasta que sentí que ella había comenzado a llorar. La abracé aún más fuerte y bese su cara y cabello como si fuera una niña frágil. Le pregunté qué ocurría, pero no obtuve respuesta alguna. Deje de insistir y nos bañamos juntas lo que hizo volver la excitación y ambas bajo el agua hicimos el amor con una adorable parsimonia, empezó a hablar en francés y más rápido de lo que imaginé llegamos al orgasmo. Ya faltaban 15 minutos para dejar la habitación y nos quedamos tendidas en la cama, aún desnudas nos acariciamos y besó mi vientre casi con devoción. Cada una se vistió con la ropa de la otra, cómo lo hacíamos antes para tener que volver a vernos. Al salir el Sol, este casi nos deja ciegas, después de estar 12 horas encerradas, pero la calidez del día hizo todo aun más agradable, paseamos por Plaza Brasil, jugamos sin dejar de enlazar nuestras manos. El día ya terminaba y no hacían falta las palabras para comunicarnos, había vuelto esa conexión de antaño. Volvimos a ser dos niñas pequeñas desprovistas de amor, estando incondicionalmente la una para la otra. Nos despedimos a las 9 de la noche con un nudo en la garganta. Karina temía volver a mi vida y yo desapareciera otra vez. Nos abrazamos por largos minutos, intentando revivir las sensaciones que vivimos la noche anterior y cada una siguió en direcciones distintas, sin intención alguna de vernos otra vez.

martes, 15 de junio de 2010

El lobo.

El lobo.